domingo, 1 de enero de 2017

NORMAS COLOMBIANAS QUE RIGEN LA ACTIVIDAD DE LOS NEGOCIOS EMPRESARIALES 

Introducción

Durante mi ya larga experiencia como profesor universitario con estudiantes de últimos semestres de carreras tales como administración de empresas, finanzas, ingeniería industrial o comercial, contaduría y en fin, otras similares, al preguntarles sobre sus ideales o proyectos profesionales, actividades comerciales que desarrolla o quiere desarrollar hacia el futuro una vez terminen sus estudios, lo primero que la gran mayoría me han expresado es su intención de crear una o varias empresas para desarrollar sus propios negocios, con el propósito de vivir de estos y no depender económicamente de otras personas. Sin embargo, algunos de ellos, y han sido pocos en realidad, manifiestan su intención de vincularse como empleados de negocios de terceras personas ya establecidos con la idea de adquirir experiencia en la parte laboral y empresarial. Posteriormente me he dado cuenta que estos dos grupos se invierten en sus intenciones y la gran mayoría comienza su vida productiva como empleados.

Precisamente teniendo en cuenta lo anterior y, además, con el propósito de darles la mayor información posible relacionada con el mundo de los negocios que se vive en Colombia, con este blog busco ampliarles el conocimiento empresarial y legal al cual he dedicado gran parte de mi vida como abogado dedicado al aspecto comercial, para que, junto con el que han venido adquiriendo a lo largo de sus estudios, entiendan mejor el rol que cada uno podrá desempeñar en el mundo de los negocios bien sea como dueño de una empresa, miembro de una junta directiva o Consejo directivo o como representante legal de este.


Igualmente, he considerado importante que este tema debe ser extendido al papel que desempeñan otros participantes del entorno comercial que influirán necesariamente en el manejo comercial tales, y como es de su esencia, el consumidor o el cliente con su estatuto de defensa, la injerencia de las autoridades administrativas en ciertos aspectos societarios tales como las superintentendencias de sociedades, de industria y comercio, la del transporte, la DIAN como parte que recauda los impuestos y sanciona, los inspectores del trabajo, las autoridades judiciales, y elementos muy importantes, por llamarlos de alguna manera, como la hacienda mercantil o el establecimiento comercial.